martes, 7 de abril de 2009

Santo Lunes







He desarrollado un cierto instinto para evadirme del trabajo estando inmerso en él.

Como un niño pequeño, voy jugando a mirar y a la vez que trabajo, con la tranquilidad que da el haber trabajado este tema tanto tiempo, voy encontrando las cosas que me interesan, los detalles que pasan inadvertidos para otra gente. De eso me alimento y hoy estoy contento con el pequeño botín que me llevo., tengo la suerte de vivir en la mejor ciudad del mundo donde la mezcla se hace perfecta.

El olor a Azahar lo embriaga todo y titanes de incógnito llevan sobre sus hombros y cintura el peso de los pecados de todos esos que se dan golpes en el pecho en público.

UN pequeño regalo. No puedo reproducir el olor a Azahar, a torrijas y dulces, a perfume y ropa nueva, a ilusiones y esperanzas pero siempre que visitéis Sevilla lo podréis degustar en la calle zaragoza, en la Fiorentina, considerada como la mejor de toda Europa, es la que sirve los helados al Hotel Alfonso XIII.

Decidle a mi Buen Amigo Joaquín Liria que os dé a probar el helado de FLOR DE AZAHAR , Dulce de Romero y la crema de Torrijas. Podréis terminar con el sorbete de Yerbabuena y Manzanilla de Sanlucar.

Y si queréis morir en Sevilla, como cristo mismo lo hace ahora, ésta Semana de Luces y Color.

Pedid el de Galletas María.

Así se roza el cielo.

Un Buen rato pasé con José Ángel y Antonio Acedo. Para ellos éste cachito de Lunes Santo.

El Crucificado es de la Veracruz, el más antiguo de Sevilla.

Sevilla, la ünica ciudad en la que , en un cruce, pasa una cofradía y cuatro corrientes de gente a la vez en todas direcciones.

Pepe Ortega

2 comentarios:

calma dijo...

Eres un sibarita de los sentidos, de todos...
Preciosas imágenes y preciosa tu Sevilla.
Besos, muchos besos y buena S.S.

Darilea dijo...

Cierro los ojos, y llega hasta aqui el olor azahar, a incienso y mirra, puedo escuchar al capataz en su mandato "subirla al cielo"
y acude sin remediarlo el llanto.
Te dejo con tu permiso estas palabras...
¡¡Silencio¡¡
Que el aire exhuma un lamento
Y se yergue inmaculado el sufrimiento,
de incienso viene vestido
Y bajo palio...
Un aclamado
¡¡Silencio¡¡
Y se exalta una saeta al quejido de un tormento.

Y en el callado murmullo
una velas aplaudiendo,
tejiendo el dolor de un llanto
espino, arrepentimiento.
¡¡Silencio¡¡
Si te apetece puedes ver algunas fotografías que tome en Barcelona, hace unos años
http://gritosdelalma-darilea.blogspot.com/2007_04_01_archive.html
Un besito.