sábado, 3 de marzo de 2007

La Silla de la Reina

De repente me encontraba enmedio de la gente corriendo llevando a los novios en volandas y dirigiéndose para el lugar destinado a una especie de marathón en círculos, mientras llovían castañazos de peladillas por doquier y todo el mundo incluido yo se pegaba unos lingotazos de chivas de importación del de sin gollete, que entrabas en calor rápido...

Estas cosas no son para contarlas sino para vivirlas.

Por eso os mando un trocito de ellas, para que veáis.

No hace falta ir muy lejos para encontrar verdaderas Maravillas Antropológicas.

Pepe Ortega.

1 comentario:

Darilea dijo...

Me gusta mucho la toma de las fotografías con ese movimiento parece que se esta viviendo ahora.
Besitos.