Con la guitarra en la mano y buscándose la vía,
conocí yo a un buen gitano, cerca de la judería,
su cantar estaba lleno de pura melancolía.
Recordaba a sus abuelos cantando por bulerías.
Un cortijito y un limonero,
la sombra de esa gitana que eso llama a mi deseo.
Pepe Ortega.
1 comentario:
Y Olé¡¡
Que bien te ha quedado eso xiquillo
Muackkkkkkkkk.
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